Francisco Martín Moreno

Francisco Martín Moreno es autor de novelas históricas y un apasionado investigador de la cara oculta de México, pero para llegar a ello tuvo que reinventar su vida y jugársela, porque “me dediqué a lo contrario, con tal de buscar la aceptación familiar”. Estudió en el Colegio Alemán Alexander von Humboldt, después la licenciatura en Derecho y obtuvo un doctorado en la Academia Mexicana de Derecho.

Sin embargo, Francisco desde los ocho años sabía que escribir era lo que lo iba a llevar a dar lo mejor de sí y puso en marcha toda su imaginación y todo su talento durante 14 horas al día para construir su primera novela: México Negro. Una investigación sobre la Revolución y quiénes financiaron la guerra. Un primer tiraje de 25 mil ejemplares de un primer libro es en sí mismo un logro. El autor fue el primer sorprendido. Se había convertido en escritor.

Su particular estilo como autor de novela histórica con toques de ficción permitió que se afianzara en el gusto del público. Su capacidad de análisis y su pasión por México, así como por descubrirle a sus lectores nuevos enfoques del pasado y de la historia conocida, lo ha llevado a escribir e investigar más, sobre los capítulos más polémicos de la vida política y religiosa del país. El resultado se muestra en sus obras:

  • México negro (1986)
  • Las cicatrices del viento (1989)
  • La disculpa (1993)
  • La respuesta (1994)
  • Los mexicanos en pantuflas (1995)
  • Los mexicanos a contraluz (1996)
  • Cartas a un mexicano (1997)
  • México sediento (1998)
  • Las grandes traiciones de México (2001)
  • México secreto (2002)
  • México mutilado (2004)
  • Sebastián (2004)
  • México ante Dios (2007)
  • México acribillado (2008)
  • Arrebatos carnales (2009) 
  • Arrebatos carnales II (2010)
  • 100 Mitos de la historia de México (2010)
  • 100 Mitos de la historia de México 2 (2011)
  • Arrebatos carnales III (2011)
  • Las vergüenzas de México (2014)
  • En media hora la muerte (2014)
  • México Engañado (2015)

Es autor de más de 2 mil columnas publicadas en medios impresos como los periódicos Novedades, Excélsior, El País, entre otros. Es comentarista de radio y televisión. Ha sido conductor de programas de televisión y actualmente forma parte del cuarteto que desentraña los detalles de la historia de México en El Refugio de los Conspiradores que se transmite por el canal Proyecto 40, los días martes y sábados.

Algunos de los reconocimientos que ha obtenido a lo largo de su carrera literaria y periodística, le fue otorgado el Laurel de Oro a la Excelencia Literaria por su libro Las cicatrices del viento en España, y en México ha recibido el Premio Nacional de Periodismo en 1994, 1995, 1996, 1997 y 1998.

Si bien en México existen 50 millones de mexicanos en la miseria porque la educación fracasó, debe asentarse, que China estaba peor… China rescató a 200 millones de Chinos en 10 años. México puede superar es hazaña y otras más.

¿No es extraño que los mexicanos radicados en EU sean tan exitosos que envían más de 20 mil millones de dólares al año? ¿Qué haríamos sin esos 20 mil millones de dólares enviados por quienes cruzaron la frontera norte sin zapatos? Hoy nos mantienen quienes salieron de México por hambre. Los mexicanos no estamos mal, lo que está mal, muy mal, es el sistema.

Santa Anna decía en 1844: Con este congreso no esperemos progreso… ¿Y con el congreso del 2010 si debemos esperar progreso…? Por otro lado, como bien lo decía Bernard Shaw, “a los políticos y a los pañales hay que cambiarlos seguido… y por las mismas razones.”

Dentro del esquema de una Reforma Comercial ejecutada por caras nuevas, funcionarios con una mentalidad moderna globalizadora, sin complejos, deberíamos preguntarnos, ¿por qué razón Estados Unidos y Canadá, nuestros mismísimos socios del TLC, envían miles y miles de millones de dólares a Asia, a China, Viet Nam, Corea o Tailandia, para lograr maquilas baratas, en lugar de mandarlos a México y sus 50 millones en la miseria? Integramos una economía interdependiente, ellos necesitan de nuestra mano obra, ciertamente muy calificada, y nosotros de sus capitales. Si nos uniéramos con más eficiencia, audacia y talento, generaríamos millones de empleos, de puestos de trabajo, con lo cual se desplomaría el conflicto migratorio entre los respectivos países y se aprovecharían las ventajas fiscales y geográficas, entre otras más. Una maravilla.

La existencia de un 60% de mexicanos en la informalidad, exige la promulgación de una reforma tributaria, de un IVA al 23% que grave cualquier gasto a cambio de suprimir todos los impuestos a las nóminas, incluido el ISR y las cuotas del IMSS y facilitar la contratación masiva de personal. Una recaudación fiscal sana permitiría ya no tener que utilizar los ingresos derivados de las exportaciones de petróleo al gasto corriente, sino a la construcción de infraestructura, puertos aeropuertos y carreteras, en lugar de financiar a 5 millones de burócratas.

Dentro del proyecto de una Reforma laboral, debemos suprimir trabas a empleos productivos competitivos con China en América latina. Crear regiones geográficas con condiciones laborales y fiscales similares a las prevalecientes en China. Aprovechemos la vecindad con EU y las ventajas del TLC. ¿Cuánto cuesta la mano de obra en China? Instalemos en las zonas marginadas de México maquiladoras al estilo de China con las mismas condiciones asiáticas, pero con las ventajas fiscales y geográficas de México.

Debemos ampliar el TLC para orientarlo a la construcción de una Unión Norteamericana, acercándonos al objetivo de la Unión Europea. Nuestro TLC no se ha movido desde 1994, o sea casi 20 años. En esta nueva etapa del TLC, que va más allá de la esfera estrictamente comercial, deberemos abordar el tema de la migración, de la energía, infraestructura, de las instituciones supranacionales, como el tribunal de Estrasburgo, fondos de cohesión social, seguridad regional y moneda única. Adiós al narcotráfico, a la inmigración ilegal, a las devaluaciones (por lo que hace a una moneda única como el Euro), a las carencias de impartición de justicia…

Un México nuevo se construye con ideas nuevas, mismas que resulta imposible resumir en un apretado espacio como el presente.

La apertura petrolera implica la captación de 650 mil millones de dólares en 8 años. He ahí una de las fórmulas para crear empleos y de ver por los pobres. ¿Por qué no convertir las islas Marías en un gigantesco casino con puertos, aeropuertos, condominios, servicios marítimos, hoteles, campos de golf y tenis, en lugar de albergar rufianes. Hagamos una reforma turística. Si España captó 80 mil millones de dólares en 2010, ¿por qué México no puede superar sus 12 mil millones de dólares si cuenta con más de 400 centros arqueológicos, 20 veces más que Egipto, además de ciudades coloniales, música, bailes, gastronomía, playas de talco y gran servicio y calidad humana?

A los mexicanos se los arrebatan en el extranjeros. Veamos los poderosos que somos.