Galia Moss

Galia Moss partió desde marzo a Francia, buscando lograr su sueño de ser la primera latinoamericana en cruzar el Océano Atlántico en velero en solitario, con el objeto de poder equipar su barco y zarpar el 22 de abril del Puerto de Cádiz a Cancún en un trayecto que duraría entre 30 y 45 días.

Esta orgullosa mexicana comenzó hace siete años con este proyecto, primero como un sueño y luego entrenando y preparándose para cumplirlo.

Esta cruzada tiene además un propósito social: entregar una casa cada cinco millas para un total de ochocientos hogares para familias de Tamaulipas, Michoacán e Hidalgo, por lo que, mientras más se acerque a su destino, no sólo ella y su equipo serán más felices, sino también los beneficiados.

Su velero contará con una computadora que le permitirá observar vía satelital los vientos con lo que se encontrará por día. Además de tener comunicación con su equipo en tierra, también tendrá cámaras web, un teléfono satelital, un desalinizador para poder tomar agua, además de los alimentos necesarios para el viaje, en el cual tendrá descansos de 20 minutos cada cuatro horas.

“Todas mis compañeras dicen que estoy loca, inclusive Paty Guerra y Nora Toledano, que cruzaron el Canal de la Mancha, dijeron que soy más valiente que ellas por hacer el recorrido sin que nadie me acompañe. El recorrido que voy a hacer es similar al que en su tiempo llevó a cabo Cristóbal Colón, aunque él lo hizo en tres meses y yo lo planeo hacer en mes y medio, además, él llegó al Golfo de México y yo lo haré a la Rivera Maya”, comentó Galia.

Su velero, llamado el “Más Mejor”, cuenta con 9.6 metros de largo por 3.2 de ancho y 13 metros de altura, es un velero “crucero regatero”, tiene una quilla de dos metros por debajo para permitir la estabilidad en todo el velero.

Ya en Francia, ha tenido que hacer diversos trámites de permisos, tanto para ella como para su velero. Teniendo diversos traspiés como que su hermana, quien la acompañaría en sus entrenamientos, perdió el vuelo, sufrió mal clima, siendo feliz hasta que pudo velear y probar maniobras, velas, equipo, etcétera. El ánimo por tanta cosa ha tenido sus altibajos, pero como no ha dejado de tener el apoyo de sus seres queridos, ha recargado energía para seguir con su sueño…

Todo esto pasó antes de poder partir a España, día en que, por fin, después de lágrimas, líos, retrasos y demás, ¡llegó el 8 de abril! Así como lo planeado cambió, también el clima lo hizo, por lo que decidió iniciar su travesía desde Vigo en vez de Cádiz, puerto en el Noroeste de España, en Galicia, a donde llegó el 12 de abril, teniendo en este viaje la oportunidad de probar el velero en mar, disfrutando de la compañía de delfines y de noches hermosas.

Ya en Vigo, pudo hacer las compras para la travesía, contando con el apoyo de su hermana Alin, quien le hizo los menús y empacó los alimentos en bolsas para cada día. En este tiempo se ha cargado al “Más Mejor”, con la idea de estar lista el 20 de abril para la rueda de prensa en Madrid y ya de regreso, poder estudiar la meteorología, las cartas náuticas, hacer meditación, disfrutar a su gente que la verá partir Todo esto el día 22, como estaba originalmente planeado.