Daniel Habif

Daniel Habif es considerado uno de los mejores y más jóvenes conferencista y speakers motivacionales de Latinoamérica. Es un provocador profesional, amante del cableado humano y la ciencia de la felicidad.

Tiene impactantes y poderosas conferencias sobre liderazgo, emprendimiento, ventas, mente y espíritu, enfoque, actitud, disciplina, visión y dominio propio.

Ha realizado más de 220 conferencias en el último año y medio alcanzando a 250,000 personas en la república mexicana y Latinoamérica. Ha participado en foros como: TEDx, Forbes, Entrepreneur, Senado de la República, INJUVE, INADEM, Alto Nivel, Economic Forum, International Innovation Forum, entre otros.

Ha creado talleres, seminarios y experiencias transformacionales para compañías nacionales, universidades y preparatorias en todo México

Ha participado con gobiernos, instituciones, marcas nacionales e internacionales como Honda, Las Vegas, Acura, Nissan, HSBC, Kenzo, American Express, Royal Prestige, Gpo. Habita, Nestlé, Jumex, entre otros.

Publicista, productor creativo y asesor de artistas nacionales e internacionales. Cuenta con 26 años de experiencia en la industria de la comunicación, donde ha impartido programas de capacitación sobre liderazgo, marketing, creatividad, publicidad, producción, recursos humanos y ventas.

Es líder y creador del movimiento #INQUEBRANTABLES

Conferencias que son experiencias de vida que impacta tu mente, alma y espíritu. Tus estándares de vida jamás volverán a ser lo mismos.

 

Conferencias y talleres

  1. El fracaso no existe
  2. Locos y hambrientos
  3. ¿Perdón o venganza?
  4. El poder del enfoque
  5. Inquebrantables
  6. Visionarios
  7. Vende sin hambre
  8. Un líder dispuesto
  9. La virtud de la actitud
  10. Juntos para siempre

Duración: 45 a 90 minutos

Conferencia- Liderazgo

¿Jefe o líder?

No porque tengas autoridad significa que eres un líder; es una diferencia abismal ya que, si no estás dispuesto a poner tu espalda por los que te siguen, entonces no mereces ser su líder. El liderazgo tiene un precio y es dar todo por los demás cuando llegue el momento indicado.

Te darás cuenta de que, invariablemente detrás de una persona de éxito, encontrarás un sistema de creencias profundas y convicciones firmes, no un simple listado de deseos.

Orden, disciplina, enfoque y visión, combinadas con el saber hacer, terminan por condenarte al éxito.

Una compañía, por pequeña o grande que sea, si no trabaja con base en la inteligencia corporativa (Gestión de emociones, valores morales y espirituales junto al aprendizaje colectivo) está destinada a quebrar la felicidad corporativa dejando a un lado la construcción de una estrategia de bienestar organizacional, olvidando que el espíritu y creatividad corporativa es la única forma de crear nuevos procesos de innovación productiva

El triunfo

Triunfa con tus acciones no con tus argumentos.

Cualquier victoria momentánea que creas haber conseguido en una discusión es en realidad sólo una copia pálida de una victoria, de hecho, el resentimiento y frustración que generarás en el derrocado será una llaga nueva que cuidar ya que las palabras los hieren, pero tus hechos los sepultan.

Siempre será más convincente que los demás coincidan contigo mediante tus acciones, sin tener que decir una sola palabra. Podrás ganar batallas a palabras, pero tus hechos aplastan y acaban con la guerra.

¡Demuestra, no expliques! Porque las palabras son muy baratas por docena.

Conferencia mejora continua

El exitoso vive en conflicto

Todos quieren ser exitosos hasta que se dan cuenta que serán: juzgados, traicionados, criticados, señalados y crucificados, ya que dirigir, delegar, señalar, criticar, aconsejar, juzgar es fácil, pero dar el ejemplo… ¡No!

Cada vez que tengas un sueño grande, te vas a meter en situaciones de conflictos. La vida es un libro que se escribe con acciones, no con deseos.

Muchos estarán a tu lado siempre y cuando no representes una amenaza para ellos y mucho menos intentes superarlos, así mismo muchos querrán correr a tu lado y pronto se cansarán y querrán que te detengas a esperarlos.