Michelle Bachelet

Bachelet asumió como presidenta de Chile el 11 de marzo de 2006, siendo la primera mujer en la historia del país en ocupar el máximo cargo gubernamental y la cuarta de la Concertación de Partidos por la Democracia de un total de 20 años en el poder hasta 2010. A pesar de sus altas cifras de popularidad al inicio de su mandato, éstas bajaron a mediados de su mandato considerablemente tras la Revolución Pingüina, la crisis del Transantiago y diversos conflictos dentro de la coalición de gobierno.

Caracterizado por un “sello social”, su mandato debió enfrentar la crisis económica mundial de 2008, repuntando sus cifras de popularidad gracias a la evaluación positiva que los chilenos hicieron respecto a su gestión, alcanzando índices históricos que ningún Jefe de Estado en el país había tenido al momento de dejar el cargo, finalizando con un 84,1% de aprobación.

A nivel internacional, Bachelet generó gran influencia durante su mandato, apareciendo frecuentemente entre las “20 mujeres más poderosas del mundo” por la revista Forbes (ostentó el lugar #25 en 2008) y como la “15ª persona más influyente” por la revista TIME en 2008

Tras su mandato, Bachelet asumió como secretaria general adjunta de las Naciones Unidas con el fin de dirigir la recién creada agencia ONU Mujer, alcanzando así el rango más alto dentro de la jerarquía administrativa del organismo mundial tras el de secretario general.